La importancia de la hidratación

La importancia de la hidratación

Una buena hidratación es clave y muy importante para conseguir tus objetivos, sobre todo en competiciones o entrenamientos de larga duración. La gran mayoría de deportistas tienen clara esta premisa, pero aún a día de hoy, existen una serie de dudas que están presentes incluso entre muchos profesionales, como: ¿cuánto líquido debo beber?, ¿con cuánta antelación debo consumirlo? y ¿qué es lo que debo beber?

Estas son cuestiones importantes a tratar y resolver puesto que, entre otros, si bebes mucha cantidad tu peso corporal se incrementará y en consecuencia, el ejercicio físico que estés realizando te resultará más costoso. De esta manera, si durante el transcurso de la actividad física solo bebes agua, corres el riesgo de padecer un desequilibrio electrolítico. Del mismo modo que, si no bebes la suficiente cantidad corres el riesgo de deshidratarte. En conclusión, si tu consumo de líquidos es inapropiado pondrás en riesgo tu salud y también repercutirá negativamente en tu rendimiento.

El deportista debe tener un cuenta que la reducción del rendimiento físico y la disminución de la capacidad mental que produce la deshidratación, se derivan de un estado de fatiga temprana y sobrecalentamiento que produce el suministro inadecuado de sangre. Debemos tener en cuenta que incluso con la pérdida de una pequeña cantidad de líquidos (1% de peso corporal) nuestro rendimiento se verá reducido. Por lo que, estar bien hidratados es la forma más fácil e importante de asegurar un buen rendimiento.

¿Cómo puedo saber cuánto líquido tengo que consumir? y ¿Por qué no se pueden hacer recomendaciones globales?

Existen factores exógenos que juegan un papel importante en la hidratación y las necesidades varían en función de cómo interceden cada uno de ellos: el tiempo, la humedad, el estado de físico, la intensidad del ejercicio, la sudoración y la cantidad de líquido que ha bebido la persona antes de la competición son algunos de estos factores. Por esta razón, no se puede dar una recomendación generalizada de hidratación y deberemos adaptarlas a cada escenario.

De todas formas, sabemos que nuestro estomago puede ingerir un máximo de 600-800 ml de líquido por hora (un poco más de un bidón pequeño), por lo que no hay que beber más que esa cantidad para no sentirnos encharcados y pesados. Así mismo, una o dos horas antes de iniciar el ejercicio recomendamos beber unos 500 ml de líquido para conseguir un aumento progresivo de la temperatura central corporal.

Según reflejan estudios recientes, la mejor solución es limitarse a beber cuando el deportista tiene sed, teniendo en cuenta los factores exógenos que comentábamos antes:

  • Invierno: Las temperaturas son inferiores por lo que perderemos menos agua y la necesidad hídrica será inferior.
  • Verano: Las temperaturas son más elevadas por lo que perderemos más agua y el cuerpo debería pedirnos consumir agua más a menudo.
  • Aunque el cuerpo no pida agua lo ideal sería ir dando pequeños tragos de agua cada 10-15 minutos. Ya que hay casos en los que por agotamiento el cuerpo pierde el reflejo de la sed y parece que no necesitemos hidratarnos, pero lo que ocurre es que nos estamos deshidratando.
  • Lo más importante es al finalizar el ejercicio, se deben

reponer las perdidas. Durante la primera hora después de acabar el ejercicio es muy importante la reposición, para que el cuerpo se recupere.

Pero ¡ojo! Si se bebe mucha cantidad de agua sola o de líquidos sin sodio a lo largo de una carrera o entreno de varias horas de duración, se corre el riesgo de una hiponatremia (por baja ingesta de sodio), lo cual altera mucho la osmolalidad plasmática causando graves problemas, incluso llevando al sujeto al fallecimiento (el caso de una chica de 28 años durante el maratón de Boston de 1999).

En actividades más suaves sería suficiente beber agua para la reposición ya que los electrolitos pueden conseguirse también a través de la dieta.

Nutritip de AMLSPORT:

  • Debes pesarte antes y después del ejercicio, si has perdido peso quiere decir que te faltó recuperar líquidos y si ganaste peso, que te sobrehidrataste. Entre 450-700 ml por cada 0,5 kilos de peso perdido.
  • Una hidratación adecuada consiste en beber lo suficiente para reemplazar las pérdidas, sin consumir un exceso.
  • Hay que procurar estar toda la semana posterior a la competición bien hidratado.
  • Las SALES MINERALES de AMLSPORT, contienen una importante dosis de sodio, así como de otros minerales y vitaminas básicas que perdemos con la sudoración o falta de aclimatación.

Combinación de agua y bebidas isotónicas. Los isotónicos no solo reponen electrolitos, sino que también contribuyen a que el organismo absorba el líquido correctamente.

Y como siempre decimos, por muy potente que pueda ser un motor, si no hay gasolina no va. Y la primera gasolina, es la hidratación.

¡Que disfrutéis!

 

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